martes, 27 de marzo de 2018

ORIENTACIÓN ESCOLAR PARA PADRES

¿Cómo la orientación educativa a poya a los padres y en el nivel medio superior?

En México, la mayoría de los estudiantes que cursan la educación media superior se encuentran en alguna etapa de la adolescencia. Esta es una fase que representa un momento crítico en el desarrollo humano pues durante ella se presentan transformaciones biológicas, cambios psicológicos que acompañan el despertar de la sexualidad,  relaciones cambiantes con los pares y con la familia, y  el desarrollo de la habilidad para pensar en forma abstracta, para considerar diferentes dimensiones de los problemas y para reflexionar sobre sí mismos y los demás (Parras- Laguna, et al., 2009).  La orientación educativa puede incrementar  la posibilidad de que los jóvenes puedan pasar por esta fase del desarrollo adquiriendo las habilidades requeridas para realizar una transición saludable a la adultez.

La concepción moderna de la orientación educativa tiene como objetivo conseguir el desarrollo integral y armónico del alumno, que le permita dar respuesta a las necesidades y situaciones de carácter personal, educativo y profesional que se va encontrando a lo largo de su vida. Para lograrlo es necesario intervenir en diferentes contextos sociales en los que el estudiante se desenvuelve: grupos primarios (familia, pareja o círculos íntimos), grupo asociativo (clase, grupo de amigos, clubes y asociaciones) y en el marco institucional o comunitario, implicando a cada uno de los agentes educativos de estos contextos (Parras- Laguna, et al., 2009).

La familia es decisiva para facilitar el desarrollo físico y psicosocial adecuado de la persona, pues normalmente, los adultos de referencia más importantes son los padres; los efectos de sus comportamientos dependerán de la situación, de las características del hijo, de su edad, de cómo perciba la conducta de sus padres y cómo la interiorice, entre otros factores. Como resultado del desarrollo psicosocial, la persona va desarrollando las capacidades necesarias para adaptarse al medio y va formando una visión del mundo, de la sociedad y de sí mismo. Estas capacidades llevadas a su máxima expresión, deben dotarle de un conocimiento crítico de la realidad y favorecer su participación activa en la sociedad (Parras- Laguna, et al., 2009).

Los padres de familia juegan un papel importante para que los orientadores puedan intervenir en la orientación de los estudiantes, debido a que los primeros pueden reforzar o dificultar el desarrollo del programa, dependiendo de su grado de implicación. El acercamiento entre los padres  y el orientador permitirá conocer las circunstancia personales de cada estudiante,  las interacciones con su ambiente,  su contexto social, así como los factores de riesgo que pueden incidir en el estudiante fuera del  ámbito escolar. Con esta información el orientador puede planear su intervención en la orientación del estudiante apegándose a los principios de prevención, desarrollo, intervención social y fortalecimiento personal.

Con el principio de prevención se busca que el estudiante desarrolle su capacidad para afrontar situaciones y se convierta en un agente activo para  paliar las condiciones desfavorables de su contexto; con el principio de desarrollo se busca acompañar al estudiante durante su desarrollo para lograr el máximo crecimiento de sus potencialidades y que en una determinada etapa de su vida formule un proyecto personal de vida; el principio de intervención social insta a que se incluya en toda intervención orientadora las condiciones ambientales y contextuales del estudiante, pues éstas influyen en su toma de decisiones y en su desarrollo personal, en este principio se enfatiza la necesidad de que la acción orientadora sensibilice al estudiante  sobre la necesidad de actuar sobre los factores ambientales que impiden el logro de sus objetivos personales y que con ello intente eliminar los efectos negativos de los ambientes en los que se desarrolla. Por último, el principio de fortalecimiento personal busca que el estudiante que no se sienta competente o se encuentre marginado, llegue a desarrollar las competencias y capacidades para tomar el control de su vida sin interferir en los derechos de otros (Parras- Laguna, et al., 2009). 

Las funciones básicas que debe cumplir la intervención educativa y que le dan entidad y  sentido son diagnosticar, dar información, organizar y planificar la intervención orientadora, así como de consulta, consejo, evaluación e investigación. Para el correcto desarrollo de estas funciones, el profesional de la orientación tiene que implicarse en: asesoramiento y formación permanente de profesores y tutores sobre los diferentes aspectos del desarrollo psicosocial, asesoramiento de la familia (formación, búsqueda de la colaboración y compromiso familiar, etc.) y asesoramiento del alumnado (atención a los problemas individuales y colectivos, fomento de la participación activa, etc.),entre otras (Parras- Laguna, et al., 2009). 


En el asesoramiento de la familia, el orientador educativo tratará de proporcionar a las familias la formación básica para realizar sus funciones en todos los frentes que les corresponde con respecto a sus hijos e hijas. Una alternativa para lograrlo es organizar escuelas de padres que busquen impulsar una formación permanente de los padres para favorecer que puedan asumir adecuadamente sus responsabilidades educativas en el contexto familiar (Parras- Laguna, et al., 2009).

Para toda intervención en el ámbito familiar, el orientador debe considerar las siguientes aportaciones de la perspectiva sistémica de la familia (Parras- Laguna, et al., 2009):

         1)   La familia es un sistema en constante transformación     

        2)   La familia es un sistema activo que se autogobierna mediante reglas desarrolladas, modificadas y mantenidas a lo largo del tiempo 


        3)  La familia es un sistema abierto en interacción con otros sistemas (escuela, trabajo, barrio, etc.).
Los orientadores al conocer la situación de cada estudiante en la escuela y en su entorno familiar deben mantener  comunicación con los padres de familia para mantenerlos al tanto de la situación y problemáticas afectivas de sus hijos, informarles sobre la situación académica del estudiante y las dificultades detectadas en este ámbito, así como el plan de actuación previsto para solventarlas, además de informarles de la marcha del grupo en el que se encuentra su hijo.

Entrevistas con padres de familia.



Entrevista 1

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Entrevista 2
https://soundcloud.com/user-192456484/grabaciones-de-audio20180417173727?utm_source=soundcloud&utm_campaign=share&utm_medium=email

LITERATURA CONSULTADA


Parras-Laguna A., A.M. Madrigal-Martínez, S. Redondo-Duarte, P. Vale-Vasconcelos y E. Navarro-Asencio. 2009. Orientación educativa: fundamentos teóricos, modelos institucionales y nuevas perspectivas. Secretaría General Técnica. España. 405pp. En: http://www.apega.org/attachments/article/379/orientacion_educativa.pdf



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